La mayoría de los problemas legales que veo no aparecen de un día para otro: se venían gestando por un descuido que, a tiempo, se resolvía en minutos. Estos son tres de los más comunes.
1. Operar con la marca sin registrar
Construyes un nombre, lo posicionas… y un tercero lo inscribe primero en INAPI. Registrar tu marca a tiempo evita que te obliguen a cambiar de nombre o a pagar por lo que ya era tuyo.
2. Acuerdos de palabra
Con socios, proveedores o trabajadores, lo que no está por escrito se vuelve conflicto. Un contrato claro define reglas, plazos y responsabilidades antes de que aparezca el problema.
3. Temas laborales mal manejados
Un finiquito apurado o una citación a la inspección que no se responde bien pueden terminar en una demanda. Con acompañamiento, la mayoría se resuelve sin dramas.
¿Tienes dudas sobre alguno de estos temas, en tu negocio o en lo personal? Escríbeme por WhatsApp y lo vemos: te respondo yo, el mismo día hábil.